Skeletal health indicators are often
employed to measure how past populations
adapted to their physical environment. The
skeletons of children provide a measure of
population fitness, as the ability of a community
to keep their younger inhabitants alive
and in general good health attest their ability
to adapt to their environment. In this study,
skeletal remains of non-adults from foetal to
17 years of age (n=300) from two cemetery
populations in western Britain, namely the
early medieval site of Llandough in south Wales
(n=204) and the multi-period site of St
Oswald’s Priory in Gloucester (n=96), were
assessed. Non-specific indicators of physiological
stress (cribra orbitalia, porotic hyperosprotosis,
dental hypoplasia) and non-specific infections
(periosteal new bone formation and
endocranial lesions) are compared. Results
suggest that the children from the English
site enjoyed better health than their counterparts
in Wales, where there was an increase in
physiological stress during childhood.
Indicadores de la salud del esqueleto
se emplean a menudo para medir
las poblaciones del pasado adaptadas a su
entorno físico. Los esqueletos de los niños
proporcionan una medida de la aptitud de la
población, ya que la capacidad de una comunidad
para mantener con vida a sus habitantes
más jóvenes y en buen estado de salud general
atestigua su capacidad para adaptarse a
su entorno. En este estudio, se evaluaron los
restos óseos de no adultos, de fetos a 17 años
de edad (n = 300), de dos poblaciones de cementerios
en el oeste de Gran Bretaña, a saber,
el sitio de la época medieval temprana de
Llandough en el sur de Gales (n = 204) y el sitio
multiepoca de St Oswald’s Priory en Gloucester (n = 96). Se comparan los indicadores no
específicos de estrés fisiológico (cribra orbitalia,
hiperostosis porótica, hipoplasia dental) y las
infecciones no específicas (nueva formación
ósea perisosteal y lesiones endocraneales). Los
resultados sugieren que los niños del sitio Inglés
disfrutaron de una mejor salud que sus
contrapartes en Gales, donde se registró un
aumento en el estrés fisiológico durante la infancia.
Skeletal health indicators are often
employed to measure how past populations
adapted to their physical environment. The
skeletons of children provide a measure of
population fitness, as the ability of a community
to keep their younger inhabitants alive
and in general good health attest their ability
to adapt to their environment. In this study,
skeletal remains of non-adults from foetal to
17 years of age (n=300) from two cemetery
populations in western Britain, namely the
early medieval site of Llandough in south Wales
(n=204) and the multi-period site of St
Oswald’s Priory in Gloucester (n=96), were
assessed. Non-specific indicators of physiological
stress (cribra orbitalia, porotic hyperosprotosis,
dental hypoplasia) and non-specific infections
(periosteal new bone formation and
endocranial lesions) are compared. Results
suggest that the children from the English
site enjoyed better health than their counterparts
in Wales, where there was an increase in
physiological stress during childhood.
Indicadores de la salud del esqueleto
se emplean a menudo para medir
las poblaciones del pasado adaptadas a su
entorno físico. Los esqueletos de los niños
proporcionan una medida de la aptitud de la
población, ya que la capacidad de una comunidad
para mantener con vida a sus habitantes
más jóvenes y en buen estado de salud general
atestigua su capacidad para adaptarse a
su entorno. En este estudio, se evaluaron los
restos óseos de no adultos, de fetos a 17 años
de edad (n = 300), de dos poblaciones de cementerios
en el oeste de Gran Bretaña, a saber,
el sitio de la época medieval temprana de
Llandough en el sur de Gales (n = 204) y el sitio
multiepoca de St Oswald’s Priory en Gloucester (n = 96). Se comparan los indicadores no
específicos de estrés fisiológico (cribra orbitalia,
hiperostosis porótica, hipoplasia dental) y las
infecciones no específicas (nueva formación
ósea perisosteal y lesiones endocraneales). Los
resultados sugieren que los niños del sitio Inglés
disfrutaron de una mejor salud que sus
contrapartes en Gales, donde se registró un
aumento en el estrés fisiológico durante la infancia.